Un sombrero de paja para atrapar una bruja
Cuentan los ancianos de un pequeño pueblo de México que, hace muchos años, existía una manera de atrapar a las brujas sin necesidad de rezos, cruces ni amuletos. Bastaba con tener un viejo sombrero de paja y colocarlo debajo de la cama antes de que cayera la noche. Pero no cualquier sombrero servía. Según la leyenda, debía ser un sombrero usado por un campesino, de esos que habían pasado años bajo el sol y guardaban el olor de la tierra. Se decía que las brujas tenían la costumbre de entrar en las casas durante la madrugada, aprovechando el sueño de sus habitantes. Algunas llegaban convertidas en animales negros; otras, como sombras que se deslizaban por las paredes. Su propósito era acercarse a las personas dormidas sin ser descubiertas. Sin embargo, los viejos aseguraban que las brujas sentían una extraña atracción por los sombreros de paja abandonados debajo de las camas. Nadie sabía por qué, pero cuando una bruja encontraba uno, no podía resistirse a acercarse. Y ahí comenzab...







